Comer chocolate se adelgaza porque pequeñas dosis de chocolate en el organismo favorecen el metabolismo, manteniéndolo más acelerado y ayudando a disminuir la cantidad de grasa en el cuerpo. Además, algunos antioxidantes presentes en el chocolate amargo interfieren en la producción de una hormona llamada leptina, que regula la saciedad ayudando a adelgazarse.