Los alimentos que aumentan la acidez en la sangre porque desequilibran el pH de la sangre, debilitan el sistema inmune y favorecen el desarrollo de problemas de salud como inflamaciones, gripes y resfriados. Algunos ejemplos son el huevo, la mantequilla, el vinagre y la carne de vaca. Además, los alimentos ácidos como la patata, los alimentos azucarados y los refrescos, por ejemplo, favorecen la retención de líquidos y el estreñimiento.