Después de la cirugía de retirada de la vesícula, es muy importante hacer una alimentación pobre en grasa, evitando alimentos como carne roja, bacon, salchichas y frituras en general. Con el paso del tiempo, el cuerpo se acostumbra con la retirada de la vesícula y, por eso, es posible volver a alimentarse normalmente, pero siempre sin exagerar en la ingestión de grasa.